Trucos para regar sin estar en casa

¿CÓMO REGAR TUS PLANTAS SI PASAS LAS NAVIDADES FUERA DE CASA?

Se acerca ese ansiado momento de descanso navideño, de compartir con familia y amigos recuerdos y experiencias inolvidables, de ese viaje a visitar los mercados navideños que tanto esperabas...  Todo ilusión y un sólo problema en el horizonte… ¿cómo riego las plantas sino estoy en casa? No siempre disponemos de un alma caritativa que vaya a nuestro hogar a cuidar de nuestras plantas, e irnos a algún sitio recóndito en el que compartir las fiestas con nuestros seres más queridos es algo demasiado irresistible. La solución para poder irnos de vacaciones sin tener que preocuparnos de la supervivencia de nuestras plantas es sencilla… ¡sistemas automatizados de riego!

¿Quieres saber cómo dejarlo todo preparado para que tus plantas permanezcan sanas cuando vuelvas a casa? Aquí te dejamos algunos ejemplos de cómo regar las plantas cuando estás de viaje para que elijas el que más se ajuste a tus necesidades.

  • MACETAS DE AUTORIEGO: son una opción maravillosa para asegurarnos de que nuestras plantas tendrán todo el agua que necesitan. Estos maceteros tienen un sistema de almacenamiento de agua que mantendrá nuestras flores con un riego continuo. Lo único que debes hacer es controlar el nivel del depósito y dejarlo a un nivel óptimo antes de salir de casa. Si vas a ausentarte durante mucho tiempo, ¡asegúrate de que el depósito sea lo bastante grande o tus plantas se secaran y marchitarán! Este sistema funciona para plantas de interior y de exterior, siempre y cuando las últimas no estén en jardineras.  ¡Ojo! No llenes el depósito más del límite recomendado o acabarás asfixiando las raíces.
  • CONOS DE ARCILLA: son un sistema muy útil para regar varias plantas a la vez. Se trata de un cono con una apertura que pondremos en la boca de una botella de plástico, a la que haremos un agujero en la base que deje entrar el aire. En el extremo contrario habrá una boquilla estrecha que clavaremos en la tierra de la maceta. Así podremos ir dosificando el agua y evitaremos que las raíces se inunden. Otro punto positivo de este sistema es que un mismo recipiente puede abastecer a varios conos de riego y regar diferentes macetas.

Ojo: los conos vienen marcados con un código de color que indica su porosidad. Cuanto menos poroso sea el cono, más despacio suministrará el agua y más durará.

  • AGUA GELIFICADA: esta botella de gel es perfecta para mantener tus plantas regadas y sanas durante la Navidad. El gel se irá convirtiendo en líquido de forma paulatina para suministrar los nutrientes necesarios. Al no tratarse de un riego constante y activarse solo cuando nuestra planta o flor lo necesita, la botella debería durar unas dos semanas.

Puedes encontrar diferentes sistemas que variarán la complejidad del sistema: unos muy sencillos en los que simplemente debes colocar el gel de agua en contacto con el sustrato, y otros más sofisticados que requieren usar un recipiente enterrado.

TRUCOS CASEROS

Si eres de los que te gusta explorar y construir cosas con las manos, aquí tienes unos consejos para crear tus propios sistemas de autoriego caseros.

  1. El truco del cordón de algodón, ¡y riega varias plantas a la vez! Es sencillo, sólo tienes que enterrar uno de los extremos del cordón en la maceta y el otro colocarlo en un recipiente con agua. ¡Asegúrate de que el recipiente tenga agua suficiente o tus plantas se marchitarán! Puedes usar otro material siempre que tenga una buena capacidad de absorción.
  2. El truco de la botella, ¡para los que disfrutan de lo clásico! Haz un agujero en el tapón de una botella para dosificar el agua y colócala boca abajo sobre la maceta. Si te ausentas muchos días deberás colocar más de una botella. Puedes disminuir la cantidad de agua que sale añadiendo un poco de algodón en la base del tapón antes de cerrarlo.
  3. Tu propio efecto invernadero. Necesitarás una bolsa de plástico, unas varillas de madera y una goma elástica. Coloca los palillos de modo para que sobresalgan de las hojas superiores de la planta, envuelve la planta con la bolsa (evitando que las hojas la toquen) y fija la goma para que la bolsa quede bien tensa. De esta manera conseguirás que el agua evaporada se quede adherida a las paredes de la bolsa. y, gracias a la condensación, vuelva a la planta como si de lluvia se tratara.